martes, 29 de mayo de 2012

Hombre En Busca de Sentido


INTRODUCCION

Hombre en busca de sentid este libro está escrito de modo autobiográfico relata la vida de VIiktor E. Frankl, cuando él se encontraba en los campos de concentración el nos empieza a narrar como es que los capos eran los y los soldados de las SS maltrataban a los prisioneros y a su vez explica cómo es su vida dentro de este campo de concentración desde como inicia hasta el día final.
En un campo de concentración había dos tipos de prisionero diferentes, a saber: el prisionero corriente, que sufría los trabajos más duros y recibía la crueldad de los soldados y los capos, estos capos eran prisioneros con privilegios y a menudo trataban a los otros prisioneros peor que los mismísimos soldados.
El autor divide la vida en el campo en tres fases las cuales les resumiré, la primera “El internamiento en el campo”,  la segunda fase “La vida en el campo” y la tercera fase era “Después de la liberación”. El autor cuenta cómo es que vivió cada una de estas fases, dentro de estas fases se dividen en secciones las cuales viene narrias por el mismo viktor e. Frankl. Es un libro muy interesante que nos cuenta como se traban a prisioneros pero aun así nos deja una gran enseñanza. El propósito de este trabajo es motivarnos a leer libros de interés y no por obligación si no por gusto este es un libro que aparte de dejarnos un aprendizaje lo disfrutaremos ya que es una historia verídica que casi nunca las encontramos. Libros como este desde el punto que el autor lo vivió. El proceso al realizar este trabajo es realizar la lectura del libro posteriormente otra pre lectura para poder analizar y comprender fácilmente de lo que se trata el libro, después pasamos a la redacción de lo son los lineamientos del reporte de lectura que aquí recatamos una pequeño resumen de lo que trata el libro nuestros puntos de vista sobre este y evaluarnos respecto a la lectura y poder darnos cuenta que es muy divertido leer libros de nuestro agrado.
CONTENIDO
Este libro habla sobre la vida del prisionero VIKTOR E. FRANKL dentro de un campo de concentración nos cuenta todo lo que paso desde el momento que llego hasta el día final. Nos cuenta la crueldad con la que los soldados maltrataban a los prisioneros y también cuenta como inicia la vida en el campo de concentración, Los trabajos forzados de los prisioneros tenían, a veces, una recompensa en forma de cupón. Este cupón se podía canjear por seis cigarrillos cigarrillos o  raciones de sopa. Normalmente los cupones se guardaban para la sopa, pero no se podía distinguir cuando un prisionero perdía las ganas de vivir y se fumaba sus cigarros para “disfrutar” de sus últimos días de existencia. El autor divide la su estancia en tres fases.
Primera fase: El internamiento en el campo”. Que nos habla sobre el shock al momento que llegan al campo de concentración y nos cuenta desde que iban en el tren 1500 prisioneros y eran unos 80 en cada vagón, ellos creían que los llevarían a una fábrica de municiones, pero no fue así los trasladaban a hacia Auschwitz al bajar los recibieron de prisioneros que hablaban varias lenguas europeas  y que parecían bien alimentados. Luego se sabría que era un grupo especial de prisioneros por los capos para aparentar un buen tratado. Llega el momento de la desinfección la cual consiste en  donde les quitaron todos sus objetos personales, Frankl perdió un manuscrito de alto valor, les afeitaron todo el cuerpo y les dieron una barra de jabón. A partir de ese momento lo único que tendrían aquellos prisioneros seria su existencia desnuda. Ningún enlace material hacia su vida anterior. Después en la ducha a todos los prisioneros los embargó un humor diferente, un sentimiento diferente al cual tenían al principio Sabían que nada tenían que perder así que se pusieron a bromear sobre ellos mismos. otra sensación se apodero de ellos: la curiosidad, que suele aparecer ante ciertas circunstancias extrañas. Se tenía ese ánimo como medida de protección, todos deseaban saber que pasaría. En la segunda fase nos habla “La vida en el campo” Los deseos de los prisioneros, la comida, un baño caliente, cigarrillos, se hacían ver en sus sueños. En una ocasión, Frankl pretendía despertar a un compañero que estaba teniendo una pesadilla. Pero al final lo dejo porque por muy horrible que fuera la pesadilla siempre sería mejor que la realidad en el campo.
El hecho de la desnutrición que sufrían y que la ausencia total de sentimentalismo provocaba también que el deseo sexual fuera nulo. Los prisioneros llevaban una profunda vida espiritual. Las personas de constitución débil y que habían llevado una vida espiritual profunda parecían llevar mejor la vida en el campo y de libertad espiritual.
Para aliviar el sufrimiento de los prisioneros se crearon unas d terapias de grupo basadas en el humor. Se parodiaba todo aquello que había en el campo y por muy horrible que fuera siempre se reían de ello. La suerte de Frankl se fue incrementando poco a poco. Fue trasladado desde trabajos en el exterior a las cocinas y posteriormente se presento voluntario para trabajar en un campo destinado a enfermos de tifus desempeñando tareas sanitarias. El canibalismo hizo aparición cuanto Frankl fue destinado a otro campo. Frankl relaciona este hecho con el relato de “Muerte en Teherán”. Donde un persa rico sorprendió a un joven criado suyo intentando robarle un caballo. El persa lo sorprendió y le pregunto por qué lo hacía. Este le contesto porque se le había aparecido la muerte y lo había amenazado. Los prisioneros temían tomar cualquier decisión y deseaban que el destino lo hiciera por ellos. Querer evitar el compromiso se hacía más patente cuando el prisionero debía decidir entre escaparse o no escaparse del campo. Frankl junto con otro compañero tuvo oportunidad de escapar en un momento pero por algunas dificultades no pudo. Sin embargo en ese intento se agenció una mochila y un cuenco. Mientras poco a poco se acercaba el día en que escaparía del campo. Esta segunda fase de internamiento en el campo termina con un análisis psicopatológico de los guardas. En  se puede comprender que no todos los guardas eran gente cruel y despiadada. para este cargo se escogía  entre muchos a las personas más sádicas de todas, salvando algunas excepciones. Pero no solo los guardas del campamento eran crueles. En el libro se menciona al prisionero más antiguo del campo, que pegaba al resto a la más mínima falta se podía encontrar a gente decente entre los guardas del campamento. Finalmente se termina. En la tercer fase nos cuenta “Después de la liberación” se observaba que las personas no podían escapar a las influencias de la brutalidad que les había rodeado mientras vivieron en el campo. Ahora, al verse libres, pensaban que podían hacer uso de su libertad licenciosamente y sin sujetarse a ninguna norma. Lo único que había cambiado para ellos era que en vez de ser oprimidos eran opresores. Se convirtieron en instigadores y no objetores, de la fuerza y de la injusticia. Justificaban su conducta en sus propias y terribles experiencias y ello solía ponerse de manifiesto en situaciones aparentemente inofensivas. En una ocasión Frankl paseaba  con un amigo camino del campo de concentración, cuando de pronto llegaron a un sembrado de espigas verdes. Y en las evito, pero él amigo lo agarró del brazo y lo arrastró hacia el sembrado. el balbucí algo referente a no tronchar las tiernas espigas. Se enfadó mucho Frankl, le lanzó una mirada airada y le gritó. "¡No me digas! ¿No nos han quitado bastante ellos a nosotros? Mi mujer y mi hijo han muerto en la cámara de gas —por no mencionar las demás cosas— y tú me vas a prohibir que tronche unas pocas espigas de trigo?, aquel prisionero que, enrollándose las mangas de la camisa, metió su mano derecha bajo la nariz de Frankl y le gritó: "¡Qué me corten la mano si no me la tiño con sangre el día que vuelva a casa!" Quiero recalcar que quien decía estas palabras no era un mal tipo: fue el mejor de los camaradas en el campo y también después. otras dos experiencias mentales amenazaban con dañar el carácter del prisionero liberado: la amargura y la desilusión que sentía al volver a su antigua vida. en el campo, no todos  habían confesado que podía haber en la tierra felicidad que los compensara por todo lo que habían sufrido. No esperaban encontrar la felicidad, no era esto lo que infundía valor y confería significado a su sufrimiento, a sus sacrificios, agonía. Ahora bien, tampoco estaban preparados para la infelicidad. Esta desilusión que aguardaba a un número no desdeñable de prisioneros resultó ser una experiencia muy dura de sobrellevar y también muy difícil de tratar desde el punto de vista del psiquiatra; aunque tampoco tendría que desalentarle; muy al contrario, debiera ser un acicate y un estímulo más. Pero para todos y cada uno de los prisioneros liberados llegó el día en que, volviendo la vista atrás a aquella experiencia del campo, fueron incapaces de comprender cómo habían podido soportarlo. Y si llegó por fin el día de su liberación y todo les pareció como un bello sueño, también llegó el día en que todas las experiencias del campo no fueron para ellos nada más que una pesadilla. La experiencia final para el hombre que vuelve a su hogar es la maravillosa sensación de que, después de todo lo que ha sufrido, ya no hay nada a lo que tenga que temer, excepto a su Dios. En la segunda pate del libro nos habla sobre los conceptos básicos de la logoterapia que Frankl utilizo  y les aneare una parte que me llamo mucho la atención.

El sentido de la vida el sentido de la vida difiere de un hombre a otro, de un día para otro, de una hora a otra hora. Así pues, lo que importa no es el sentido de la vida en términos generales, sino el significado concreto de la vida de cada individuo en un momento dado. Plantear la cuestión en términos generales puede equipararse a la pregunta que se le hizo a un campeón de ajedrez: "Dígame, maestro, ¿cuál es la mejor jugada que puede hacerse?" Lo que ocurre es, sencillamente, que no hay nada que sea la mejor jugada, o una buena jugada, si se la considera fuera de la situación especial del juego y de la peculiar personalidad del oponente. No deberíamos buscar un sentido abstracto a la vida, pues cada uno tiene en ella su propia misión que cumplir; cada uno debe llevar a cabo un cometido concreto. Por tanto ni puede ser reemplazado en la función, ni su vida puede repetirse; su tarea es única como única es su oportunidad para instrumentarla.  Es un concepto muy cierto pero muchos de nosotros nos nos damos cuenta que o cual es el sentido por el cual estamos aquí o por el cual se quiere seguir así. El sentido del amor me llamo la atención porque casi todo compartimos ese sentimiento

El amor constituye la única manera de aprehender a otro ser humano en lo más profundo de su personalidad. Nadie puede ser totalmente conocedor de la esencia de otro ser humano si no le ama. Por el acto espiritual del amor se es capaz de ver los trazos y rasgos esenciales en la persona amada; y lo que es más, ver también sus potencias: lo que todavía no se ha revelado, lo que ha de mostrarse. Todavía más, mediante su amor, la persona que ama posibilita al amado a que manifieste sus potencias. Al hacerle consciente de lo que puede ser y de lo que puede llegar a ser, logra que esas potencias se conviertan en realidad.
En logoterapia, el amor no se interpreta como un epifenómeno3 de los impulsos e instintos sexuales en el sentido de lo que se denomina sublimación. El amor es un fenómeno tan primario como pueda ser el sexo. Normalmente el sexo es una forma de expresar el amor. El sexo se justifica, incluso se santifica, en cuanto que es un vehículo del amor, pero sólo mientras éste existe. De este modo, el amor no se entiende como un mero efecto secundario del sexo, sino que el sexo se ve como medio para expresar la experiencia de ese espíritu de fusión total y definitiva que se llama amor. Y esto fue un breve resumen de lo que se trato el libro.